(Contacto con mi amiga Alma - de
Portugal
Digo: - ¡Acá hace
calor...!
Respuesta: - ¡ No ! Acá hace frío y
llueve...
Digo: - Acá es verano...
Respuesta: - ¡Acá... Invierno!
Digo: - ¡Acá aún es de día... y aún
el sol está alto...!
Respuesta: - ¡Acá hace rato ya es
de noche...!)
Y me pongo a pensar en que no todo es
igual... En este caso porque estamos tan lejos uno del otro y Alma en un
continente y yo en otro. Pero si te pones a pensar... ¡Algo así es la vida...!
Pienso: ¡ ES BUENO QUE NO TODO SEA IGUAL !
Pienso que todo lo opuesto tiene sentido y razón de ser.
Lo opuesto es lo que la llave le es a la cerradura.
Jamás podría penetrar un corazón duro, una vida cerrada, un
carácter indomable... si no fuera con palabras amables, tiernas o dulces... y
ahí he abierto corazones y doblegado caracteres y vidas han abierto sus puertas
de par en par.
Lo opuesto es lo que la luz le es a la oscuridad.
Porque hay palabras, gestos, miradas que logran el milagro de ser luz
para la oscuridad ajena si están alimentadas por la energía del amor.
Lo opuesto es lo que el sol le es a la tormenta...
Porque no hay ni habrá tormenta tan grande que pueda ocultar la
realidad de tus soles.
Y la tormenta te es necesaria si quieres ver la brillantez de tus días
despejados.
Acepta tus tormentas y disfruta de la claridad... cuando lo pasado sea
solo recuerdo.
Lo opuesto es lo que a la herida le es la medicina.
Hay heridas que curan muy lento... y son las del alma.
Pero por ellas creces... y aprendes.
El tiempo, el amor, perdonar y ser perdonado es medicina que
cura.
Sería bueno decir que jamás estuvimos heridos, pero... ¿cómo
podríamos demostrar que luchamos si no tenemos cicatrices que mostrar...?
Lo opuesto es lo que un éxito le es a un fracaso.
Decimos: fracaso es “no llegar, no poder, no
alcanzar...”
Pero yo digo que fracaso es “ya no quiero llegar, ya no voy a
poder... y ya no puedo alcanzar...”
Y que el comienzo del éxito es... “estoy intentando llegar, estoy
intentando poder, estoy intentando alcanzar...”
Muchos ven al éxito cuando ya creció y no saben que, en realidad,
éste nace con el primer intento.
Opuesto es que tú no seas igual a mí... ni ninguno de los dos igual a
un tercero.
Lo opuesto hace que tú tengas lo que yo no tengo y que yo tenga lo que
andas buscando.
¡ Por eso, a veces, mis silencios buscan tus palabras... y mis
palabras se llevan bien con tus silencios...!
Por eso tus sonrisas son vientos seca-lágrimas y mi alegría sepulcro
para tus tristezas.
Quizás te admire pero no quiero imitarte.
Solo quiero ser mejor, para que también admires algo de mí.
No quiero cambiarte para que seas como yo quiero.
Quiero quererte como tú eres para ser alguien que tú puedas
querer.
Sí, son buenos los opuestos. A veces provocan chispas... ¡PERO ESO ES
ENERGÍA...!
¡Y quizás necesitemos más opuestos y, por lo tanto, más energía, para
hacer de este mundo algo mejor...!
OPOSTOS...
(Contacto
com a minha amiga Alma - de Portugal
Digo: - Aqui faz calor...!
Resposta: - Não! Aqui
há frio e chove...
Digo: - Aqui é verão...
Resposta: - Aqui... Inverno!
Digo: -
Aqui ainda é de dia... e o sol ainda está alto...!
Resposta:
- Aqui, já é de noite há algum tempo...!)
E
ponho-me a pensar em que nem tudo é igual... Neste caso porque estamos tão longe
um do outro e Alma num continente e eu noutro. Mas se te pões a pensar... Algo
parecido é a vida…!
Penso: É BOM QUE NEM TUDO SEJA IGUAL!
Penso que todo o oposto tem sentido e razão de ser.
O oposto é o que a chave é à fechadura.
Jamais poderia penetrar um coração duro, uma vida fechada,
um carácter indomável... se não fosse com palavras amáveis, ternas ou doces... e
assim tenho aberto corações e dobrado carácteres e vidas abriram as suas portas
de par em par.
O oposto é o que a luz é à escuridão.
Porque há palavras, gestos, olhares que logram o milagre de ser
luz para a escuridão alheia se estão alimentadas pela energia do amor.
O oposto é o que o sol é à tormenta...
Porque não há nem haverá tormenta tão grande que possa ocultar a
realidade dos teus sóis.
E a tormenta é-te necessária se queres ver o brilho dos teus dias
de céu limpo.
Aceita as tuas tormentas e desfruta da claridade... quando o passado
seja só lembrança.
O oposto é o que a ferida é à medicina.
Há feridas que curam muito lentamente... e são as da alma.
Mas, por elas cresces... e aprendes.
O tempo, o amor, perdoar e ser perdoado é medicina que
cura.
Seria bom dizer que jamais estivemos feridos, mas... como
poderíamos demonstrar que lutámos se não temos cicatrizes que mostrar...?
O oposto é o que um êxito é a um fracasso.
Dizemos: fracasso é “não chegar, não poder, não alcançar...”
Mas eu digo que fracasso é “já não quero chegar, já não vou
poder... e já não posso alcançar...”
E que o começo do êxito é... “estou a tentar chegar,
estou a tentar poder, estou a tentar alcançar...”
Muitos vêem o êxito quando já cresceu e não sabem que, na
realidade, este nasce com a primeira tentativa.
Oposto é que tu não sejas igual a mim... nem, nenhum dos dois,
igual a um terceiro.
O oposto faz que tu tenhas o que eu não tenho e que eu tenha o
que procuras.
Por isso, às vezes, os meus silêncios procuram as tuas palavras...
e as minhas palavras dão-se bem com os teus silêncios...!
Por isso os teus sorrisos são ventos seca-lágrimas e a minha
alegria sepulcro para as tuas tristezas.
Quiçá te admire, mas não quero imitar-te.
Só quero ser melhor, para que também admires algo de mim.
Não quero mudar-te para que sejas como eu quero.
Quero querer-te como tu és para ser alguém que tu possas
querer.
Sim, são bons os opostos. Às vezes provocam chispas... MAS ISSO É
ENERGIA...!
E quiçá necessitemos mais opostos e, portanto, mais energia,
para fazer deste mundo algo melhor...!
Sergio
19.01.2011
19.01.2011



