A pensar em ti..., este blog também se escreve em português...!!!


20 de junio de 2012



Una Flor... Un Perdón...




Deberías saber perdonar si quieres, de verdad, aprender a amar.

No debe haber algo más parecido a una flor asfixiada por espinas… que el amor que quiere ressurgir en medio del odio y del rencor…







Uma Flor… Um Perdão…




Deverias saber perdoar se queres, de verdade, aprender a amar.

Não deve haver nada mais parecido a uma flor asfixiada por espinhos… que o amor que quer ressurgir do meio do ódio e do rancor…






Sergio
20.06.2012








10 de septiembre de 2011



Antes de la llegada de la primavera…




Ya vi hoy los primeros brotes en mis árboles.
Y pienso que es buena época para que en nuestra vida palpite la primavera y que los mejores brotes sean una sonrisa nueva, una mirada a estrenar, la palabra jamás usada, la esperanza resucitada.
Así, en el jardín del universo seríamos la flor que no niega su color.
Seríamos la flor que antecede al fruto y la que dejo de marchitarse para levantar al cielo su mirada.
Seríamos la vida que se niega a morir y que se rebela contra el olvido de vivir.
Ya se ven los primeros brotes en mis árboles. Y eso que la primavera aún no llegó.
Me pregunto: ¿qué esperamos para que los pétalos de nuestros labios se abran en generosa sonrisa aunque la razón te diga que no…?
¿Quién le prohíbe a la savia espiritual comenzar a enviar su néctar de vida a cada extremo marchito de nuestro ser…?
Abramos el alma para que la brisa, la lluvia y el sol provoquen en nosotros una primaveral renacer.
Es cierto, la primavera aún no llegó..., pero el espíritu de la primavera ya está aquí.




Antes da chegada da primavera…

Já vi hoje os primeiros rebentos nas minhas árvores.
E penso que é boa altura para que na nossa vida palpite a primavera e que os melhores rebentos sejam um sorriso novo, um olhar a estrear, a palavra jamais usada, a esperança ressuscitada.
Assim, no jardim do universo seríamos a flor que não nega a sua cor.
Seríamos a flor que antecede o fruto e a que deixou de murchar para elevar ao céu o seu olhar.
Seríamos a vida que se nega a morrer e que se rebela contra o esquecimento de viver.
Já se vêem os primeiros rebentos nas minhas árvores. E a primavera ainda não chegou.
Pergunto-me: que esperamos para que as pétalas dos nossos lábios se abram em generoso sorriso ainda que a razão te diga que não…?
Quem proíbe à seiva espiritual começar a enviar o seu néctar de vida a cada extremo murchito do nosso ser…?
Abramos a alma para que a brisa, a chuva e o sol provoquem em nós um primaveril renascer.
É certo, a primavera ainda não chegou..., mas o espírito da primavera já está aqui.




Sergio 
10.09.2011


23 de agosto de 2011



El anciano y la niña…




Son los últimos estertores de un invierno que ya sabe que está muriendo.
Es la levedad de sus vientos el halito débil del que agoniza.
Y sus tormentas… el sonido acallado de una garganta que pronto se acallará.
Ya sus tempestades no tienen la fuerte voz del gigante sino que están ya heridas de muerte por el primaveral David que ha clavado en la frente del invernal Goliat la piedra de sol hecha calidez.
No sé si el invierno se va o lo destierran. Sólo sé que sus últimos días pueden ya contarse sin perderse en el desánimo de lo inalcanzable.
Y en una disculpa mentirosa, siento su dolor por casi ya no ser.
Y en la no fingida alegría ya casi veo el vientre generoso del año pronto a dar a luz a la Primavera.
Ya nace la niña de las tres lunas…
Ya casi muere un anciano de pelo blanco de heladas y nieve.
Ya nace la niña de todos los colores.
Ya casi muere mi Invierno… ya nace mi Primavera.




O ancião e a menina...



São os últimos estertores de um inverno que já sabe que está moribundo.

É a leveza dos seus ventos o hálito débil do que agoniza.
E as suas tormentas… o som abafado de uma garganta que em breve se calará.
Já as suas tempestades não têm a forte voz do gigante, antes estão já feridas de morte pelo primaveril David que cravou na fronte do invernal Golias a pedra de sol feita calidez.
Não sei se o inverno se vai ou o desterram. Só sei que os seus últimos dias podem já contar-se sem perder-se no desânimo do inalcançável.
E numa desculpa mentirosa, sinto a sua dor por quase já não ser.
E na não fingida alegria já quase vejo o ventre generoso do ano pronto a dar à luz a Primavera.
Já nasce a menina das três luas...
Já quase morre um ancião de cabelo branco de geadas e neve.
Já nasce a menina de todas as cores.
Já quase morre o meu Inverno… já nasce a minha Primavera.



Sergio 
23.08.2011